lunes, 5 de diciembre de 2016

¿Y sabes por qué?

Hoy me pongo a echar la vista atrás y recuerdo perfectamente el momento en el que recibí tu primer mensaje. No sé cómo ni por qué, pero algo se encendió en mí.
Y es que ahora mismo, no imagino un día sin recibir uno de esos mensajes llenos de complicidad. Esa era la muestra de todo lo vivido, esa complicidad. Quizás no nos hemos visto tanto como queríamos, pero cada vez que lo hacemos, me doy cuenta de que pase el tiempo que pase, siempre serás ese chico al que quise de forma diferente. Me hiciste y me haces sentir cosas que nadie más ha conseguido.
Que yo no te pido un para siempre, te pido un poquito a poquito, ya que los para siempre no se cumplen.
Que quiero que sigan pasando los años y sigas ahí, con tus payasadas, tus idas y venida, tus imperfecciones las cuales te hacen tan diferente al resto.


Nunca me cansaré de todo esto, ¿y sabes por qué? Porque siempre serás aquel chico que quise más que a ninguno, aquel chico que siempre, pase lo que pase, querré tener a mi lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario