Hoy me pongo a echar la vista atrás y recuerdo perfectamente
el momento en el que recibí tu primer mensaje. No sé cómo ni por qué, pero algo
se encendió en mí.
Y es que ahora mismo, no imagino un día sin recibir uno de
esos mensajes llenos de complicidad. Esa era la muestra de todo lo vivido, esa
complicidad. Quizás no nos hemos visto tanto como queríamos, pero cada vez que
lo hacemos, me doy cuenta de que pase el tiempo que pase, siempre serás ese
chico al que quise de forma diferente. Me hiciste y me haces sentir cosas que
nadie más ha conseguido.
Que yo no te pido un para siempre, te pido un poquito a
poquito, ya que los para siempre no se cumplen.
Que quiero que sigan pasando los años y sigas ahí, con tus
payasadas, tus idas y venida, tus imperfecciones las cuales te hacen tan
diferente al resto.
Nunca me cansaré de todo esto, ¿y sabes por qué? Porque
siempre serás aquel chico que quise más que a ninguno, aquel chico que
siempre, pase lo que pase, querré tener a mi lado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario